BORRACHOS NO VALE

martes, 26 de agosto de 2014

GRABAN REUNION PRIVADA DE SANTOS Y GAVIRIA

Por Daniel Samper Ospina

OPINIÓNEsta columna recibió un anónimo con la grabación de la cumbre en la que los presidentes Santos y Gaviria discutían sobre la elección del contralor, y la publica por considerarla de interés público: métale el diente a esta denuncia.

Graban reunión privada de Santos y Gaviria.

Foto: Guillermo Torres - Semana

Esta columna recibió un anónimo con la grabación de la cumbre en la que los presidentes Santos y Gaviria discutían sobre la elección del contralor, y la publica por considerarla de interés público: métale el diente a esta denuncia.

–¡Estoy muy bravo, estoy furioso!

–Cálmese, presidente Gaviria: ¿quiere un tecito?
–¡No, no y no!

– Pero tranquilícese…

–¡Es que tengo rabia, Juan Manuel!

–Pero si ya le nombramos a Simón… Y no crea que fue fácil.

–Pues Simón es un niño muy capaz y sobre todo muy sencillo. Tan sencillo que no le gusta que se note que es muy capaz…

–De acuerdo, presidente Gaviria, y ya le dimos Planeación, para que aprenda a planear, como todo un avión.

–¡Ay, sí, muy bonito! ¡Muy bonito decir que ahora pones a Simón en ese puesto y que así sales de mí! ¡No, no y no! ¡Eso no lo voy a permitir!

–Cálmese, presidente.

–Pásame el diente, que se me disparó.

–Mire: sabemos que Simón es muy capaz. Fue capaz de firmar una reforma sin leerla, por ejemplo: ya tiene méritos para ser parte de mi gobierno.

–Simón se merecía mucho más…

– No le podíamos dar un ministerio: estamos tratando de que los ministros sepan leer.

–Puede ser que Simón no se haya leído la reforma… pero se vio la película. Y además tiene una gran carrera, sobre todo ahora que se peina de lado: merecía como mínimo ser ministro. Hasta lo tengo en el Ipler para que no digan que no está preparado.

–Pero en Planeación se reparte la mermelada: ¡es un puestazo!

–Ha debido darle Hacienda…

–¿Y él sí sabe manejar la devaluación?

–Pues al menos la mía, que de presidir la OEA pasé a pelear por un contralor… Y de eso vine a hablar, Juan Manuel: ¡el contralor es mío, es mío y es mío! Y arrímame ese diente, que se me voló otra vez.

–¿Este? Es un chicle.

–¡Pásamelo!

–Mire: si quiere le nombro a María Paz en Cultura; pero ya le tengo prometido la Contraloría a Edgardo.

–¡¿Qué?! ¡Estoy muy bravo, estoy furioso!

–Cálmese, presidente Gaviria.

–¿Cuál cálmese? Ay, sí. Muy bonito el presidente Santos, apoyando al contralor que se le da la gana… ¡No señor! ¡Me respeta! No sé en qué momento te apoyé...

–Presidente, respire…

– Semejante gobierno tan mediocre, además… ¿Qué tal esos ministros? Casi ninguno es de la provincia.

–¿Qué es lo que es eso?

–Pues la gente de afuera de Bogotá.

–¿Como los mayordomos de Anapoima?

–Y los costeños, y los paisas, y nosotros los pereiranos: pero tú solo gobiernas con bogotanos.

–Por favor, presidente Gaviria, si nombré a Aurelio Iragorri, que no me acuerdo de qué pueblo es, pero no es de Bogotá.

–Sí, y lo pusiste de ministro de Agricultura, asunto del que no tiene ni idea.

– Al revés: cuando lo invito a jugar golf, él a veces se excusa diciendo que va a castrar un torete.

– Pues Colombia no es Bogotá.

–Eso lo sé, César: y Bogotá no es el Country: hay gente muy necesitada a la que le toca ir a clubes como El Rancho, pobre gente. Y este gobierno va a trabajar por todos ellos.

– En el gabinete ni siquiera hay afros.

–Pero porque Gina se alisó.

–Me refiero a negros.

–¿Cuáles es que son esos? ¿Como Amylkar?

–O grises, como tu conciencia, Juan Manuel: deberías darle un ministerio.

–Ya no me quedan. Si hasta me tocó inventarme cinco más: he nombrado tantos ministros, ministros consejeros y superministros, que comienzo a creer que yo sobro…

–Mi candidato no tiene tacha alguna…

–El mío tampoco…

–-…

–…

– Jijijiji

–Jajajaja

–¡Al menos no hemos perdido el humor!

– Mire, presidente Gaviria: tómese el tecito. Y tome el diente otra vez, que ya está todo pelado: después dirán que yo le pelé el diente.

–Dame el contralor y ya dejemos así…

–No puedo. Pídame otra cosa.

–Ay sí: “soy el presidente Santos y pongo al contralor que me gusta”…

–Presidente: no me imite.

–“Inauguro casas en calzoncillos, nombro al abogado de los ricos en Palacio, ay, ay, mírenme todos: soy el presidente Santos…”

–Presidente, no sea infantil. Y además yo no camino así.

– Dame la Contraloría, Memel…

–No puedo. Edgardo me recibió en su casa en el festival vallenato. Me da pena con él… Además, ¿cuál es la gracia de ser contralor? Sandra Morelli dejó esa oficina oliendo a perro chihuahua…

–Hablando de animales, bonito el conejo que me estás poniendo.

–Hablando de animales, ya salí de usted con el nombramiento de Simón…

–“Soy el presidente Santos y le entrego todo mi go-gobierno a Vargas Lleras”…

–Yo no ga-gagueo así… Ni tengo los ojos tan cerrados…

–Cerrado tu gobierno.

– Mire, presidente Gaviria: no peleemos. La política no puede convertirse en una gallera. Y menos con todos los gallos que a usted le salen cuando se pone bravo.

–Entonces préstame a tu piscinero de Anapoima para mi finca de Pereira.

–Eso sí que no: no podemos manejar las cosas de la finca como si fueran asuntos de Estado porque nos las tiramos…

–En eso estoy de acuerdo. Pero entonces dame algo…

–Yo después lo compenso, pero por ahora gócese Planeación…

–Es muy poquito…

–Bueno, bueno: no se me ponga tan exigente que a caballo regalado no se le mira el…

–¡Muestre para acá ese diente!