BORRACHOS NO VALE

sábado, 23 de marzo de 2013

LA FÁBULA DEL GÜEVÓN





LA FÁBULA DEL GÜEVÓN

Se cuenta que un grupo de personas se divertían con el Güevón del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas. Diariamente algunos hombres llamaban al Güevón al bar. donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: Una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:

Lo sé, no soy tan Güevón, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más monedas.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece Güevón, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos Güevones de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
 Pero la conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre  nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
 'El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser Güevón... delante de un Güevón que aparenta ser inteligente'.